Trans_Docs: narrativa y bases de datos en La muerte me da y Alba Cromm

Roxana Blancas Curiel
rblan006@ucr.edu
University of California Riverside

Comunicación larga
Bases de datos


Para Lev Manovich, en The Language of New Media, el lugar privilegiado que las novelas y el cine tenían para las narrativas, ha sido desplazado en la actualidad por las bases de datos, las cuales se definen como una estructurada colección de datos que se organiza en una computadora para su fácil acceso (218). Además, agrega que las bases de datos no cuentan una historia, no tienen principio o final, ni mucho menos un desarrollo que sugiera una organización secuencial. En cambio, son “collections of individual items, with every item possessing the same significance as any other” (218). Por otro lado, Katherine Hayles, en How We Think: Digital Media and Contemporary Technogenesis, se rehúsa a ver esta enemistad y prefiere estudiar las bases de datos y la narrativa como lo que llama “natural symbionts” (176), es decir, organismos de diferentes especies que trabajan en una relación de mutuo beneficio.

Si consideramos que los diferentes tipos de bases representan en sus modos de organizar la información, un modelo o visión del mundo, y que por ello son en sí mismas formas culturales, es así como puede interpretarse el papel de las bases de datos y la narrativa en las novelas La muerte me da (2008), de Cristina Rivera Garza, y Alba Cromm (2010), de Vicente Luis Mora, el cual analizo en este trabajo concibiéndolas como “new media objects”, término que Manovich utiliza para estudiar la producción en los nuevos medios digitales. Estas novelas transmedia representan cúmulos de bases de datos en cuya fragmentación y polifonía queda implícito, no sólo el papel que Internet y los procesadores de palabras tienen en la producción y organización de las obras, sino también un tipo de materialidad que permite a estas obras ser un reflejo, tanto estético como de contenido, de la violencia que se genera en el entorno de ambas novelas. De igual forma, la elección del género policiaco que ambas novelas utilizan, denota un carácter lúdico que da preferencia a la concepción de la novela como un juego de rompecabezas, lo cual no sólo requiere de la participación del lector, sino que implica una toma de responsabilidad en el acto de leer.