Cuestiones y problemas de la ecdótica digital: de la teoría a la práctica en un proyecto de edición

Raul Mordenti
Universidad de Roma Tor Vergata
Daniele Silvi
silvi@lettere.uniroma2.it
Universidad de Roma Tor Vergata



En informática humanística a menudo sucede que un intento de reflexión analítica sobre los objetos de estudio lleva a dos resultados:

  1. En primer lugar, se entiende que la modalidad digital de la existencia de tales objetos los presenta como diferentes frente a la forma en que estaban en el mundo analógico, o pre-ordenador. Sin embargo, realmente estamos enfrantándonos a algo más.
  2. En segundo lugar esa reflexión ofrece unas informaciones teóricas sobre esos objetos lo que nos posibilita entender algo que antes se nos había escapado y que, en ocasiones, puede ser resultar fundamental.

Es nuestra opinión, es la segunda opción la que merece invertir el esfuerzo y el tiempo que requiere el uso del ordenador en un trabajo de Humanidades. Sin embargo, no hay duda de que la premisa de cada razonamiento nace de tomarse en serio el punto primero. Así, este primer resultado establece claramente una evidencia, resumida en la siguiente declaración: "lo que es digital no es analógico". No obstante, tal vez no todas las cosas obvias son triviales y, ciertamente, no es trivial el hecho de que el producto textual digital al que se aplican las humanidades digitales no sea analógico.

En realidad, a esta evidencia se opone una de las (muchas) maravillosas capacidades de cálculo de la máquina, una capacidad que podría llamarse "la capacidad mimética": el ordenador sabe cómo "imitar" el mundo pre-informático y, en particular, sus herramientas. De vez en cuando, se "finge" por ejemplo una máquina de escribir, un teléfono, una cámara o la página de un libro (sobre una pantalla), cuando en realidad es otra cosa muy distinta.

Para ejemplificar estas problemáticas presentamos al Congreso la edición crítica digital del Zibaldone laurenziano de Giovanni Boccaccio, como una transcripción fiel de este autógrafo de Boccaccio, así como de las herramientas creadas para su representación final (un teclado específico y una tabla de carácteres manuscritos). En este sentido, hemos creado un "teclado dedicado" a la escritura de Giovanni Boccaccio, al que sería más exacto llamar "teclado dedicado ZLB" (Zibaldone Laurentiano de Bocaccio)", ya que se basa en los manuscritos que se encuentran a nuestra disposición y no en toda la producción escrita de Boccaccio.

La creación de este teclado nace de nuestro principal interés: hacer filología buscando experimentar o establecer procedimientos ecdóticos que permitan el mejor uso de la tecnología de la información, es decir, iuxta propria principia. De aquí nace el esfuerzo de enfrentarnos al mismo potencial del ordenador para soluccionar algunos de los más graves problemas surgidos de su elección misma. Entre estos problemas está, sin lugar a dudas, el problema del tiempo necesario para las operaciones de transcripción - codificación. La solución, creemos, reside en producir una tabla que contenga un listado de teclas a un lado (la parte dedicada a la selección) y, del otro lado, los signos correspondientes que deben manifestarse.

Nuestra investigación demostró que los signos básicos utilizados por Boccaccio en sus manuscritos ascendieron a la cifra total de 110, aproximadamente el doble del set de 52 grafemas (minúsculas y mayúsculas), además de los diez números que normalmente se usan en escritura italiana. Nos referimos con "signos básicos" (o primarios) tanto a los grafemas y a los números, como a las variantes morfológicas de grafemas (o variantes de los glifos), tomándolos como posibles evidencias para la datación de las partes individuales del manuscrito (por ejemplo, tres glifos <a> pequeña o seis glifos diferentes <s> minúscula y así sucesivamente: v. Tabla en el Apéndice A).

Por supuesto, el teclado se utiliza sólo para el manuscrito de Boccaccio, pero la lógica que preside es, con los ajustes apropiados, aplicable a cualquier otro texto escrito a mano que se quiera transcribir.