“Del juego al aprendizaje. Juegos digitales para complementar conocimientos de paleografía”

Leonor Zozaya Montes
leonorzozaya@gmail.com

Comunicación breve
Humanidades digitales – pedagogía y currículo


Son numerosas las virtudes del juego como apoyo al aprendizaje y al desarrollo de la cultura, según defendió Huizinga (Homo Ludens, 1938). Por su parte, Roger Caillois explicó cómo el juego disciplina los instintos, pues hace acatar restricciones, a la par que es fuente de placer (Los juegos y los hombres, 1967). 

El juego tiene ventajas que pueden mejorar los conocimientos de cualquier materia. Por ejemplo, aquí se trata de su aplicación en la paleografía, disciplina que estudia la escritura antigua (“paleo” significa antigua, y “grafía”, escritura). En concreto, aquí se focaliza en la rama dedicada a su lectura, centrada en leer e identificar grafías.

La innovación docente en paleografía ya ha logrado grandes méritos con diversos cursos online. Muchos presentan una apariencia lúdica, y además, en ocasiones, incluyen juegos propiamente dichos. Por ejemplo, el curso “Palaeography” de los archivos nacionales ingleses (The Nacional Archives) incluye “The Ducking stool game1”. Pero aún hay pocos juegos en el panorama internacional, sobre los que mostrará un somero repaso.

Aquí se propone un nuevo juego. Tiene la finalidad de motivar y complementar otros conocimientos adquiridos sobre paleografía e Historia, en forma de reto o desafío. En el congreso se mostrará el borrador de una demostración, que consiste en la siguiente historia.

El jugador ha logrado hacer un viaje al pasado. No recuerda nítidamente muchas cosas, pues aún está bajo el efecto de una pócima secreta con que le ha sedado el enemigo inquisidor (esa amnesia temporal justificará ir dándole claves). Bajo una identidad secreta, adquiere el sobrenombre de Santos (un clérigo que realmente vivió en la España Ilustrada, y arriesgó su vida por difundir conocimientos demasiado innovadores para su época).

El jugador ha descubierto Gnosípolis, la ciudad del conocimiento, que fue creada bajo tierra para burlar a la Inquisición Española. Sus formas están construidas para confundir. Aunque los espacios parezcan abiertos, son infranqueables, y debes abrirlos descifrando las letras antiguas. Así franquearás la puerta invisible, la escalera infinita o el vano inconcluso, para, finalmente…